Diego defendió
la postura del plantel de Boca Juniors en su conflicto con la dirigencia
del club al expresar que "estaban reclamando lo que era de ellos. Primero,
hay que mandar a un psicólogo a (el tesorero del club, Orlando)
Salvestirini. O a una yunta o un trío de psicólogos. Porque
después de lo que dijo Salvestrini, los jugadores metieron los
huevos que metieron en Brasil".
"El hombre éste no sabe lo que es jugar en Brasil. Los brasileños
nos quieren ganar a nosotros. Equivocó el respeto, equivocó
el lugar, equivocó la situación. Solamente porque los jugadores
estaban reclamando lo que era de ellos. No estaban reclamando un premio
más alto, no estaban reclamando que les regalen el Obelisco.
Lo que pasa es que los venían bicicleteando y como todo dirigente,
cuando le ponen un fierrito o una cámara adelante, quiere dar la
nota. ¿Por qué? Porque nunca en su puta vida se puso un pantaloncito
corto".