Un día con todo.

 
Diego Maradona vivió una jornada intensa el día de ayer. Por la tarde disfrutó del éxito de Boca Jrs. ante Talleres de Córdoba, invicto y puntero del campeonato local argentino. Allí, la hinchada xeneize le gritó traidor a su ex representante y ex socio Guillermo Cóppola, con quien mantiene un entredicho financiero.

Y por la noche, fue figura del programa de Luis Majul "La Cornisa". Tuvo un encuentro con Juan Carlos Blumberg, padre de Axel, que fue recientemente secuestrado y asesinado, presuntamente por un error de la policía federal argentina. Allí le entregó quince hojas del petitorio con firmas a favor de la reforma penal argentina. Y también criticó a su ex representante.

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Guillermo era mi amigo y yo vivía y hablaba a través suyo. Todo lo que ganaba se lo daba a él para que me lo guardara. Y cuando nos separamos le pedí que me devolviera todo lo mío y me dio solamente tres relojes. Ahora le estoy pidiendo explicaciones, a través de mis abogados, por el dinero de mis hijas, por el dinero de mi partido homenaje y muchas cosas más".

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El me filtraba a la gente con la que quería que yo hablara y yo le creía. Y después me enteré que le decía a la gente que yo estaba mal, que no me molestaran, que yo estaba terminado. No sabía que él estaba tan necesitado de dinero. Los últimos contratos que firmó casi ni los leyó. Fueron un desastre. Todos me lo decían, mis viejos, Claudia, amigos, pero yo creía en mi amigo. Siempre le dijo que la gente me subestimaban. Pero el que realmente me subestimó fue él".

Y agregó: "Ojo, no estoy haciendo el papel de víctima, porque tengo dos brazos y dos piernas para que mis hijas tengan lo que se merecen".

Maradona también tocó el tema de la selección nacional. Dijo que la floja producción futbolística del seleccionado no es sólo culpa de su DT, Marcelo Bielsa, y responsabilizó también a los jugadores. "Los jugadores no están dando lo que la gente quiere. No es la presión ni que les falte hambre. Los futbolistas ganan 50 mil dólares por mes, ´cuál es la presión?`", dijo.

Además, mencionó a Pablo Aimar, Andrés D´Alessandro, Juan Riquelme y Javier Saviola, en ese orden, como los mejores futbolistas de la Argentina. "Son los que tomaron la posta verdadera del fútbol argentino".

Después, el Diez se sometió a una especie de ping-pong en la que le pidieron que hable de Grondona y Macri. "Con Julio Grondona hablé mucho, no creo que tenga cuentas pendientes. Ninguno nos debemos nada. Con Macri hablo un par de palabras, nada más".

Después, Maradona, siempre defensor del jugador (alguna vez creó un sindicato mundial) trató de quitarle la pesada mochila que Tevez carga sobre sus espaldas: ser, para muchos, el sucesor de Diego. "Hay que buscar al culpable, a quien le dijo a Carlos Tevez que es el sucesor de Maradona. Tevez tiene una personalidad única. Tiene que mandar a cargar a quien dijo eso y seguir haciendo la de él", disparó.