Con respecto a todas las versiones que decían que Diego sería
candidato a vicepresidente de una supuesta fórmula con Menem el
10 dijo "Que yo me meta en política es un supuesto increíble,
porque es importante comprometerse con el país. Pero nunca le pedí
un puesto ni plata a nadie. Ni a Chacho (Alvarez), ni a (Carlos) Ruckauf),
ni a Duhalde, ni a nadie. Me metería en política sólo
para enfrentar a (Eduardo) Duhalde.
"Esas versiones surgieron luego de un reportaje que me hizo una periodista
peruana. Yo me metería en la política para enfrentar a Duhalde,
a quien le juego un partido en el pavimento, descalzo, y le gano".
"Nunca le voy a perdonar todo el complot que manejó para meter
preso a Guillermo (Cóppola, su representante y amigo). Ni tampoco
todos los malos momentos que nos hizo pasar. En esos momentos el único
que se me acercó fue Menem, que me dijo que creía en la
inocencia de Guillermo y me ofreció su apoyo, pero le manifesté
que esa patriada era solamente mía y que me la iba a jugar solo,
en favor de mi amigo", dijo el crack.
Maradona consideró que "en esa época tan dura" se refugió
en su familia. "Y le pedía explicaciones al Barba (Dios), porque
del Papa se puede criticar mucho, pero el Barba es otra cosa...".
"A Duhalde la soberbia siempre lo traicionó. Se creyó que
iba a ganar con la mujer en la provincia de Buenos Aires (elecciones para
diputados en el '97) y perdió con la (Graciela Fernández)
Meijide. En un acto en la cancha de Banfield presentó a 'Chiche'
(Hilda Duhalde) como la nueva Evita y eso fue una falta de respeto total",
comentó el futbolista.
"A mí me da mucha bronca que haya políticos que siguen metiéndose
cuando tienen la cara llena de barro, por no decir que la tienen llena
de mierda", añadió.
Señaló que "en este país está prohibido que
un jugador opine. Yo nunca voy a usar la simpatía de la gente para
ingresar un voto en la urna", advirtió.