No, no voy a votar...
 

Diego Maradona aseguró que no tiene intenciones de acudir a votar en las próximas elecciones presidenciales que se harán en Argentina el 27 de abril próximo, por lo que permanecerá en Cuba para esa fecha.

"No, no voy a votar...", afirmó el Diez quien anoche estuvo en la cancha de Boca gozando con el triunfo de su equipo por la Copa Libertadores. "Si los argentinos estamos como estamos es por culpa nuestra, y si dejamos que se postulen los mismos que nos robaron, también es culpa nuestra. No, no voy a votar…"

A sus 42 años, el próximo 27 de abril, cuando en la Argentina se elija nuevo presidente, entre otros cargos, Diego Armando Maradona, estará en Cuba, descreído y desilusionado por los acontecimientos padecidos en los últimos tiempos en este país y de sus dirigentes.

El ex capitán de la Selección argentina que desea "que la gente pueda vivir en paz", y agregó que todos los días sueña con eso. Diego charló anoche con Super Olé Deportivo, de Radio Mitre, en el entretiempo del partido entre Boca y Barcelona de Ecuador.

Estuvo por primera vez en el año en la Bombonera y recibió una vez más la vieja ovación: "Maradó, Maradó…”. Maradona sorprendió con un vendaje en sus brazos, pero enseguida se notó que tenía un tatuaje en cada uno. En el derecho se leyó "ninna": sería por Gianinna, una de sus hijas. Remera gris muy transpirada, barba candado y de buen ánimo, estuvo acompañado por su hija menor, Giannina, y por Guillermo Cóppola y alentó al equipo desde su palco particular.

"Vuelvo a Cuba en cuatro días. Acá soy el hombre más feliz del mundo porque estoy con mis hijas", dijo. Y respecto de su Boca aseguró que lo “veía bien”, aunque auguró que el final sería cerrado y arriesgó que "el Equi González es un jugador distinto y hasta acá está cumpliendo. Ojalá mantenga el ritmo y pida siempre la bola".

Diego aplaudió y sonrió plenamente al verse reflejado en Cristopher Daniele, un chico de la categoría 92 del fútbol infantil de Boca, quien durante el entretiempo hizo jueguitos con una pelota de fútbol, una de tenis y otra de golf, en pleno campo de juego de la Bombonera, algo que él mismo patentó hace tres décadas, cuando la gente ya lo ovacionaba en la cancha de Argentinos…