En su arribo al aeropuerto Jorge Wilsterman, de
Bolivia, Maradona fue recibido por 700 personas
que llegaron sólo para saludarlo. Apenas
50 invitados entraron al salón VIP para la
conferencia de prensa, donde Diego dejó algunas
de sus declaraciones: "Yo crecí en un
barrio privado de Buenos Aires… Privado de
agua, de luz y de teléfono...".
También, se solidarizó con el reclamo
chileno por una salida al Océano Pacífico,
anunció que piensa reunirse con Evo Morales,
líder y legislador indígena, y opinó
de varios temas.
"Para mí, el fútbol de televisión
no sirve, porque no tiene pasión. Nos meten
un partido como que va a ser fantástico,
que va a haber muchos jugadores y lo menos que hay
son jugadas bonitas. Creo que así el fútbol
es un fútbol de negocio y no un fútbol
que queremos todos, basado en la pasión".
"Yo siempre fui franco con la gente que paga
la entrada. Yo no puedo jugar. Si quiere que haga
jueguito, no tengo ningún problema, pero
no voy a salir a la cancha, porque salir a la cancha
significa querer jugar y no lo puedo hacer".
"A nosotros, los sudamericanos, los yanquis
no nos dejan dar un paso adelante. Siempre nos ponen
el pie en la cabeza y no podemos salir del pozo
en el que estamos metidos".
Lo único que quiero es vivir tranquilo. En
La Habana tengo la paz que en la Argentina no tenía,
ni podría tener".
Les pido a los niños que jueguen al fútbol,
que jueguen a la pelota, que jueguen con alegría
y mucha pasión".
Maradona se retiró luego en limusina, perseguido
por algunos jóvenes que corrían a
la par y no dejaban de gritar "Dale, pibe",
"te queremos". Por la tarde, acompañado
por su gente de seguridad, fue a conocer el Country
Club, donde permaneció durante tres horas
jugando solo. Se comentó que trajo 40 palos
de golf.
A lo lejos, sin poder acceder al lugar, alguna gente
que se percató de la presencia del famoso
ex jugador de fútbol se quedó a verlo
y a gritarle. Unos pocos medios periodísticos
captaron la actividad de Maradona.
A las 21.07 hs., cuando el combinado de ex figuras
del fútbol le ganaba 1-0 (con gol de Marco
Etcheverry) al Aurora de "todos los tiempos",
Diego arribó en un automovil, que entró
casi hasta la pista del estadio.
El cotejo se detuvo a los 32 minutos de juego. Cerca
de 50 policías hicieron un cordón
de seguridad a su alrededor, pero más de
una vez se vieron sobrepasados por el gran número
de periodistas, camarógrafos y reporteros
gráficos y muchos curiosos, que querían
tenerlo cerca.
Cuando se acercó a la cancha, Daniel Valencia,
su amigo y compadre, quien posibilitó su
presencia en Bolivia, se le acercó y se fundió
en un largo abrazo. Junto con él entró
hasta el centro del campo de juego para saludar
a los jugadores que disputaban el amistoso en su
homenaje. A Roberto Galindo, jugador de Aurora y
ex Iberoamericana, se lo vio corriendo detrás
de Diego con una cámara fotográfica.
La gente desde las tribunas gritaba " ¡olé,
olé, olé, Diegooo, Diegooo!...".
Cuando se encontró con Marco Etcheverry,
le dio un fuerte abrazo y así, juntos, caminaron
para juntarse con el resto para una foto del recuerdo.
Luego, en el centro de la cancha, efectivos de la
Policía abrieron un círculo a su alrededor
y con un balón realizó algunos "jueguitos",
que fueron apreciados y aplaudidos por sus mismos
colegas.
Antes de dejar que siga el juego, se fue a un costado
de la cancha. Allí se encontró con
unos 50 balones. Los levantó uno por uno,
los autografió y los empezó a lanzar
a la tribuna, donde la gente enloqueció y
pidió a gritos que patee a su sector. Más
de un hincha salió lastimado porque para
cada balón que caía, muchas manos
esperaban y con la desesperación hasta se
golpeaban. Otros "volaban"como arqueros
para agarrarlos.
Según los organizadores, su alegría
es compartir con la gente que lo quiere y con los
niños. "Encontró gran cariño
en Bolivia, que parece que se va a quedar una semana",
dijo el presidente de Aurora, José Luis Montaño,
quien hoy le hará una distinción en
los predios de su club cuando se inaugure la escuela
de fútbol.
Diego volverá hoy al Country para otra sesión
de golf, en horas de la tarde, después de
inaugurar la escuela de fútbol del club Aurora
y antes de la cena-show dispuesta en su homenaje.
El presidente de Aurora, José Luis Montaño,
comentó que Maradona está pensando
quedarse una semana en Cochabamba, e incluso llamó
a Argentina para pedirles a sus hijas que viajen
a Bolivia de inmediato, y poder estar con
ellas. Sin embargo, ello es poco probable que suceda,
debido a que ambas están en época
de clases.
Hoy, también participará de una cena
show en el local El Campo, para 600 personas. La
entrada: 35 dólares (medio sueldo mínimo
en Bolivia).
Valencia aseguró que Diego no cobrará
por apoyar su proyecto. "Nos une mi hija, de
la que él es padrino". Dicen que el
Diez se quedará hasta el lunes.