Según
el
parte
médico
dado
a
conocer
esta
tarde,
Diego
"superó
exitosamente
el
cuadro
del
que
estaba
afectado"
y
recibió
el
alta
médica
Diego
Armando
Maradona
fue
sorpresivamente
trasladado
hoy
a
una
clínica
de
recuperación
de
adictos
en
la
localidad
bonaerense
de
Castelar
(Oeste
del
Gran
Buenos
Aires).
El
ex
capitán
del
seleccionado
argentino
de
fútbol
abandonó
sedado
en
una
ambulancia
la
Clínica
Suizo-Argentina
del
barrio
porteño
de
La
Recoleta,
luego
de
recibir
el
alta
médica,
de
acuerdo
con
un
comunicado
de
la
institución.
"La
dirección
médica
informa
que
el
paciente
Diego
Armando
Maradona
ha
superado
con
éxito
su
emergencia
sanatorial
por
lo
cual
en
el
día
de
la
fecha
se
ha
definido
su
alta
clínica
debiendo
continuar
los
tratamientos
médicos
prescriptos
a
los
fines
de
su
definitivo
restablecimiento",
señala
el
parte.
Agrega
que
"Maradona
ha
sido
trasladado
a
un
centro
asistencial
a
los
fines
de
recibir
tratamiento
especializado
según
la
decisión
tomada
por
sus
familiares
y
médico
personal
(Alfredo
Cahe)".
Finalmente
los
médicos
manifiestan
en
el
parte
su
deseo
de
que
"esta
nueva
etapa
del
tratamiento
encuentre
el
respaldo
y
comprensión
necesarios
en
todos
aquellos
que
transformaron
al
señor
Maradona
en
un
ídolo
indiscutido".
Si
bien
ni
la
clínica
ni
los
familiares
precisaron
cuál
era
el
destino
del
ex
futbolista,
la
televisión
divulgó
imágenes
de
la
ambulancia
que
lo
trasladaba
ingresando
en
la
clínica
privada
"Del
Parque",
en
la
localidad
bonaerense
de
Castelar.
Maradona,
de
43
años,
había
ingresado
el
18
de
abril
con
una
crisis
cardíaca
y
pulmonar
que
lo
tenía
al
borde
la
muerte
en
el
sanatorio
porteño,
que
abandonó
11
días
después
por
su
propia
voluntad,
para
ser
ingresado
nuevamente
el
miércoles
último
luego
de
varias
jornadas
de
ritmo
frenético
y
excesos
alimentarios
en
una
quinta
de
General
Rodríguez.
En
los
últimos
días
la
familia
del
´Diez´,
encabezada
por
su
ex
esposa
Claudia
Villafañe,
había
recibido
varias
ofertas
de
clínicas
privadas
bonaerenses
para
comenzar
su
tratamiento
de
rehabilitación
por
su
adicción
a
la
cocaína,
luego
de
varios
días
de
incertidumbre
en
los
que
ningún
establecimiento
quería
recibirlo
por
el
caos
que
genera
a
su
alrededor.
Según
la
opinión
de
los
expertos
en
adicciones,
Maradona
necesita
aislarse
completamente
de
su
entorno
y
empezar
una
desintoxicación
general.
Insisten
en
que
hace
falta
un
lugar
en
el
que
pase
desapercibido,
en
el
que
se
transforme
en
un
paciente
más
y
pueda
estar
aislado,
incluso
de
su
familia,
por
varios
meses.
Todo
el
tratamiento
debería
durar
por
lo
menos
un
año
y
medio
y
la
incorporación
a
una
vida
normal
debería
ser
gradual,
según
los
especialistas.
Durante
su
hospitalización,
Maradona
recibió
el
apoyo
de
su
familia,
en
especial
de
su
madre,
´Doña
Tota´,
su
ex
esposa
Claudia
Villafañe
y
sus
hijas
Dalma
(17
años)
y
Gianinna
(14),
quienes
deberán
jugar
un
papel
clave
en
el
largo
y
difícil
desafío
que
tiene
por
delante.