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DIEGO SIGUE DESPERTANDO ADMIRACION EN TODO EL
MUNDO
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Mientras Diego ya
se encuentra instalado nuevamente en Cuba, su figura sigue despertando
admiración en todo el mundo. Zico, uno de los mejores número
10 de la historia de Brasil, ídolo del Flamengo, declaró
"Soy fanático de Maradona. Tengo videos suyos y los paso siempre
en mi escuela de fútbol. Cada vez que lo veo les digo a los chicos
que es el mejor jugador que vi en mi vida. No vi a nadie hacer en una
cancha las cosas que hacía Maradona. La habilidad de Diego no la
ha tenído nadie. Me enteré que el habla muy bien de mi en
su libro. Quiero leer su libro". Su autobiografía "Yo soy el Diego" ya agotó su primera edición de 150.000 ejemplares sólo en Argentina y está siendo suceso en todo latinoamerica. En Italia y principalmente en Napolí esperan ansiosos el lanzamiento del libro mientras siguen venerando a su ídolo, al único salvador viviente: Diego Maradona. Desde su partida hace ya varios años, su nombre sigue presente en la ciudad donde cumplió los mejores años de su carrera y condujo al equipo local, el Nápoli, a sus dos primeros y únicos títulos italianos de fútbol. Su retrato sigue omnipresente. Muchos niños son bautizados con su nombre. Y en un café céntrico levantarona un altar a sus hazañas. En 1991 cuando Diego se fue comenzó el ocaso del club, que terminó en segunda división por dos años. Ahora, "el equipo de Maradona" está de vuelta en primera, y aunque Diego no ha vuelto a la ciudad, los hinchas dicen que su magia ayudará al club. "Hemos sufrido mucho desde que él se fue", dicen los napolitanos. "Este año ganaremos experiencia, y creo que en un par de años podemos aspirar a otro título". Pese a la llegada del entrenador Zdenek Zeman, la esperanza de los napolitanos parece difícil, ya que el equipo sólo cuenta con jugadores de poca experiencia. El altar en el café céntrico -una pequeña caja de cristal con la foto de Maradona y banderitas azules del club- es conocido por todos en la ciudad, y demuestra que Diego representa mucho más que un jugador de fútbol para Nápoles. El retorno del club a primera división ha desatado una corriente de entusiasta energía en los pintorescos pero problemáticos barrios de la ciudad. "Todo es diferente este año", dijo Enzo Limatola, autor del inusual homenaje en el Bar Nilo. "Cuando Nápoli estaba en la segunda división, toda la ciudad se sentía en segunda". Mientras sirve los aromáticos expresos, Limatola habla de los problemas de la ciudad, como las elevadas tasas de criminalidad y desempleo. "Nápoles tiene muchos problemas y yo sé que el fútbol no los resuelve, pero sí da una oportunidad de olvidarlos por un momento", dijo. "Es mi opinión, pero es verdad". En el debut del equipo a primera 80.000 aficionados llenaron el estadio de San Paolo para ver el partido que el Napoli perdió frente a Juventus 2-1. Antes del partido, los aficionados desplegaron un gigantesco cartel con el número 10, el de la camiseta de Maradona, que el club ya no usa, en su homenaje. La ciudad enloqueció cuando en Nápoli pagó 12 millones de dólares al Barcelona --cifra récord en ese momento-- por el pase de Maradona. Diego no defraudó, llevando al equipo a su primer título de campeón en 60 años en 1987 y otro en 1990, y a ganar la Copa UEFA en 1989. Maradona se convirtió en el modelo a seguir en la ciudad. Los muchachos de los barrios pobres soñaban con seguir el ejemplo del ídolo que había surgido a la fama y la fortuna desde su barriada en Buenos Aires. Para la ciudad, Maradona es Maradona. La ciudad no escucha razones. Es una pasión sin límites. |
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