Diego estuvo
en la cancha y la gente deliró:
el Diez se puso la camiseta y
recibió una plaqueta. El
Diez también gritó:
"Sólo te pido que
le ganes a Central".
Los hinchas que hacían
una cola de 100 metros fuera del
estadio, quince minutos antes
del inicio del partido, quedaron
perplejos por lo que escuchaban.
La voz del estadio anunciaba la
presencia del más grande
futbolista de todos los tiempos
ahí mismo, en el campo
de juego. Entonces, no pudieron
esperar para ingresar y causaron
un revuelo por no respetar la
fila.
Los que estaban adentro abrían
los ojos como huevos fritos e
intentaban comprobar si era mentira
o verdad lo que veían.
Allí, en la cancha, estaba
Diego Maradona.
Había llegado a las 18
de sorpresa a Rosario y le regalaron
una ovación tremenda. Recibió
una plaqueta, se puso la camiseta
del Centenario (festejado en noviembre)
que le habían reservado
y por primera vez cantó
de frente a la tribuna que lleva
su nombre.
"Estoy emocionado. No esperaba
esta recepción. La verdad,
sería bueno que la dirigencia
de otros clubes por los que pasé
también se acordaran así
de mí", dijo en obvia
alusión a Mauricio Macri,
con quién está molesto.
Diego había sido invitado
al cumpleaños 100 de la
Lepra, pero no pudo estar. Para
saldar esa deuda, aceptó
el llamado de los dirigentes y
apareció. Se puso la rojinegra
como en el 93 y trotó en
una semi vuelta olímpica
gritando: "Sólo te
pido que le ganes a Central".
Después vio el partido
desde los palcos junto con el
presidente López. Y trajo
suerte.
Newell's Old Boys goleó
el sábado 5-2 a Gimnasia
y Esgrima La Plata por la novena
fecha del torneo Clausura de Argentina.
Los tantos fueron convertidos
por los mediocampistas Guillermo
Marino a los 40 minutos, Patiño
a los 48 y 67, y el delantero
Mauro Rosales a los 73 y 78.
Gimnasia descontó por intermedio
del mediocampista Lucas Licht
a los 53 y del defensor Marcelo
Goux a los 89.