Argentinos
vivió
su
fiesta
sin
olvidarse
ni
por
un
minuto
del
10.
Hubo
plaquetas
para
todos
y
muchísima
felicidad.
Había
ganas
de
juntarse,
de
cantar,
de
saltar,
de
gritar,
de
festejar.
Como
en
los
viejos
tiempos
o
como
hace
poco
más
de
un
mes,
cuando
Argentinos
regresó
a
Primera.
Poco
(o
nada)
importó
que
el
verdadero
aniversario
del
club
recién
se
cumpla
el
próximo
domingo.
Fue
lo
de
menos.
Sólo
un
detalle.
Sobraban
motivos
para
delirar,
claro.
Los
100
años
que
ya
están
ahí
y
ese
orgulloso
homenaje
para
Diego
Armando
Maradona,
quien
dio
el
sí
para
que
le
pusieran
su
nombre
al
estadio.
Razones
de
peso,
razones
que
convencieron
a
las
cerca
de
14.000
personas
que
saltaron
en
el
corazón
de
La
Paternal.
Que
saltaron,
sí,
y
que
también
se
emocionaron
y
lloraron...
La
banda
del
Regimiento
Patricios,
con
el
himno,
le
dio
arranque
a
la
celebración.
Después
llegó
el
momento
emotivo:
la
entrega
de
plaquetas.
Y
nadie
se
quedó
sin
recibir
la
suya.
Desde
glorias
de
las
décadas
del
50
y
del
60
(como
José
Luis
Nuna,
Pedro
Ornad
y
Alberto
Sainz),
ex
jugadores
del
club
(Juan
Pablo
Sorin,
por
ejemplo)
y
hasta
Víctor
Zapata,
Cristian
Ledesma
y
Pablo
Barzola,
tres
de
los
tantos
futbolistas
que
pasaron
desde
Argentinos
a
River.
Pero
sin
duda
el
plato
fuerte
fue
cuando
don
Diego
Maradona,
en
representación
de
su
hijo,
apareció
por
la
mitad
de
la
cancha.
Sonriente
y
feliz
-"Esto
es
una
alegría
enorme",
dijo-,
descubrió
una
enorme
lona
plástica
color
rojo
en
la
cual,
en
letras
blancas,
se
podía
leer:
"Estadio
Diego
Armando
Maradona".
Fue
el
momento
de
la
ovación
desde
las
tribunas,
de
los
aplausos.
Y
obviamente,
empezaron
los
recuerdos
y
los
saludos
para
Diego.
"Fue
el
más
grande
y
se
merecía
esto.
Como
no
lo
pudieron
tocar
adentro
de
la
cancha,
lo
quisieron
ensuciar
afuera.
Pero
tampoco
lo
lograron",
dijo
Francis
Cornejo,
quien
también
se
fue
con
una
ovación.
Y
Raúl
Lalo
Maradona
no
se
quedó
atrás.
"Sé
que
Diego
está
feliz
por
este
reconocimiento.
Argentinos
le
dio
mucho
a
la
familia
Maradona".