En
una
entrevista
televisiva,
emitida
el
Domingo
por
la
noche,
Raúl
Alfredo
Maradona
declaró
haber
recibido
amenazas
de
desconocidos
relacionadas
a
la
continuidad
del
tratamiento
de
Diego
Armando
Maradona.
"He
recibido
amenazas
telefónicas,
a
mi
hermana
Kity
amagaron
a
atropellarla
con
un
auto
en
la
calle
y
a
mi
hijo
mayor
lo
han
seguido
con
un
vehículo
desde
la
escuela
hasta
mi
casa.
Él
se
dio
cuenta
a
tiempo
y
pudo
salir
corriendo",
comentó.
Y
agregó,
"Este
es
el
país
que
tenemos
hoy,
qué
le
vamos
a
hacer.
Nosotros
queremos
salvar
a
mi
hermano,
nada
más".
En
cuanto
a
la
recaída
sufrida
el
día
Sábado
pasado
a
la
madrugada,
aclaró:
"El
Jueves
jugamos
al
fútbol
con
Diego
y
con
mis
hijos
en
Pilar,
en
la
quinta
de
un
dirigente
de
Boca
Juniors.
Fue
a
la
noche,
tarde,
y
sufrió
un
enfriamiento,
nada
más
que
eso.
El
está
mejor
ahora,
medicado.
Jugamos
desde
las
20.30hs.
hasta
las
21.30
hs.
Y
después
nos
quedamos
charlando,
comiendo
un
asado.
No
jugamos
a
las
2
de
la
mañana,
como
dijeron
por
ahí".
En
cuanto
a
la
actualidad
del
astro
dijo:
"Sentimos
un
cambio
en
Diego.
Lo
vimos
cambiado,
cuando
estuvo
en
casa,
con
mi
mamá,
con
mi
papá,
como
esperando
que
nosotros
le
pidamos
por
favor
que
se
quede
en
Argentina".
Y
agregó:
"Yo
soy
un
poco
egoísta.
Yo
quiero
tenerlo
a
mi
lado
por
todo
el
tiempo
que
no
estuvo.
Mis
padres
están
como
rejuvenecidos
por
poder
tenerlo
con
ellos,
se
esfuerzan
para
darle
lo
mejor
y
demostrarle
que
quieren
dar
una
mano
en
su
tratamiento".
"Hacemos
lo
imposible
por
retenerlo.
Queremos
que
él
se
quede
y
todo
vuelva
a
ser
como
cuando
éramos
chicos.
Nosotros
teníamos
todo
arreglado
para
seguir
el
tratamiento
en
la
quinta
de
Mastellone
en
General
Rodríguez.
Y
por
las
noches
regresaría
a
la
clínica
de
Ituzaingó.
Pero
ellos
dieron
un
paso
atrás
por
unas
amenazas
que
recibieron".
Consultado
sobre
la
procedencia
de
las
amenazas
dijo:
"Son
del
entorno
de
mi
hermano.
Ellos
quieren
que
se
vaya.
No
puedo
precisar
quiénes
son,
por
temor
a
un
juicio
en
mi
contra.
Por
eso
prefiero
llamarlo
así,
entorno".
"Quieren
llevárselo
a
Cuba,
para
que
el
juez
que
hoy
lleva
la
causa
no
tenga
control
sobre
el
tratamiento
de
mi
hermano.
Si
hoy
hubiese
alguien
que
me
asegurara
que
él
va
a
hacer
un
tratamiento
serio
yo
pongo
la
firma
para
que
se
vaya.
Pero
nadie
se
hace
cargo.
Mi
hermano
corre
peligro
de
muerte".
También
aclaró
que
el
negocio
de
los
tragamonedas
no
pertenece
a
los
familiares,
ya
que
fue
firmado
mucho
tiempo
atrás
junto
a
Guillermo
Coppola.
Y
que
la
Fundación
Diego
Maradona
está
presidida
por
el
mismísimo
Alfredo
Cahe,
el
vicepresidente
es
el
hijo
de
Cahe
y
que
el
representante
legal
es
el
Dr.
Leguizamón,
abogado
de
Cahe
y
de
Maradona.
Con
esto
dejó
entrever
sus
dudas
acerca
de
la
afirmación
del
doctor
Cahe,
quien
afirmó
días
atrás
que
la
familia
del
jugador
lo
usa
con
fines
comerciales.
Por
último
dijo
que
todo
el
grupo
familiar
quiere
que
Diego
se
quede
en
el
país:
"Yo
estoy
representado
a
mis
padres,
a
mis
hermanas,
a
Dalma,
a
Gianinna
y
a
Claudia,
que
quiere
lo
mejor
para
sus
hijas.
Yo
no
soy
el
curador
legal
de
mi
hermano,
ni
manejo
sus
bienes.
Cuando
quisieron
inhibir
a
Diego
para
que
no
decida
sobre
su
patrimonio,
su
abogado
(y
abogado
de
Cahe)
presentó
una
apelación
y
todo
quedó
en
la
nada,
a
pesar
de
que
todos
los
análisis
médicos
demostraban
lo
contrario".