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FIDEL: "DIEGO ES UN AMIGO ESPONTANEO QUE DICE LAS COSAS CON CLARIDAD".
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El presidente cubano Fidel Castro se mostró
distendido, dispuesto al diálogo y bromeando, tras presidir durante
más de doce horas las deliberaciones del Foro de San Pablo que
se desarrollan en el Palacio de las Convenciones de La Habana. Castro
habló con los delegados del Foro y mantuvo cruces irónicos
con periodistas extranjeros. Cuando un enviado especial de un medio brasileño le reprochó su amistad con Diego Maradona y no haber invitado a Pelé a Cuba, le respondió: "Maradona nunca fue a Washington, como Pelé. Diego es un amigo espontáneo que dice las cosas con claridad y sabe criticar a los políticos. Ahora, como no soy experto, no puedo decir quién es mejor jugador. No me meto en esos asuntos internos de los países". El presidente cubano calificó como "insostenible" e "inédita" la crisis Argentina, y en declaraciones acerca de la situación del país y el gobierno puso en duda que haya "algún loco que quiera la presidencia". "Es inédita e insostenible la crisis argentina. No sé si habrá algún loco que quiera la presidencia", sostuvo Fidel. Al volver a la situación de Argentina, tras las bromas futbolísticas, lamentó haber calificado de "lamebotas" de Estados Unidos al gobierno que encabeza Fernando de la Rúa. "Estoy arrepentido, en realidad apenado, pero no me arrepiento de lo que quise decir", al dar a entender que tendría que haber utilizado otros términos más diplomáticos. "A lo mejor, con el tiempo, me remuerde la conciencia", agregó. Castro sostuvo que "el neoliberalismo está derrotado, y no hay nadie que crea en esto, ni nadie que tenga la menor idea para resolver la situación" y, en esa línea, subrayó en relación a los gobiernos que aceptaron el modelo neoliberal que existe "una teoría en el derecho en la que las personas enajenadas son consideradas inimputables". Sostuvo que "los Estados Unidos, la potencia más grande de la tierra, tiene más desempleo que Cuba" y eso pese a que la isla tiene "huracanes y bloqueo". "El mundo es ingobernable. Algunos gobiernos se caerán solos, soplando un poco fuerte", expresó Castro. Más adelante, al referirse a los métodos de las luchas populares, aseguró que haber "renunciado a la lucha armada", aunque dejó en claro que no rechaza "ningún procedimiento como método de lucha", pero manifestó su "total rechazo al terrorismo". Poco antes, había hablado con un dirigente indígena boliviano sobre la reivindicación que este hacía de las comidas típicas de la región que eran preferibles, desde el punto de vista cultural "a los tallarines", según su opinión. Castro defendió las comidas típicas, pero también los tallarines porque "tienen proteínas" y reivindicó el arroz "con cáscara, porque cuando los molinos se la quitan le sacan todo el alimento". "Yo odio las hamburguesas; representan una invasión cultural", dijo, pero reconoció la necesidad de adaptarse a los tiempos cuando manifestó que "hay que defender las culturas y el idioma indígena, los dialectos, pero también es necesario hablar español e inglés porque si no no podemos comunicarnos. El inglés lo hablan los chinos, los iraníes, los rusos. Queremos que los ciudadanos cubanos hablen, por lo menos, cinco idiomas", dijo. Apurado tras la larga charla y reprochándoles entre risas a periodistas y delegados del Foro el haberlo retenido, partió a encontrarse con 800 estudiantes de Estados Unidos que llegaron a La Habana en un crucero. |
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