Diego habló de todo.
 

En una entrevista que le concedió a Sergio Goycochea, Diego habló de todos los temas del fútbol. Y en cada respuesta dejó su sello inconfundible. El Boca de hoy, Bianchi, Bielsa, Aimar, Saviola, Riquelme, Macri y Grondona pasaron por el particular análisis de Maradona.

Es de noche ya. En un banco de madera de un driving de la Costanera, Diego Maradona se sienta, gesticula, se ríe, piensa. Está frente a su viejo compañero Sergio Goycochea, durante una entrevista televisiva que fue emitida hoy, Domingo, a las 14 hs. por América en Abanderados, el programa que conduce el ex arquero. Con su estilo, ya conocido por cualquiera que viva en la Argentina, de la voz de Diego sale fútbol: de Boca, de la Selección, de sus tiempos, de los de ahora.

- ¿Qué pasa con este nuevo ciclo de Bianchi en Boca? ¿Tanto influye el cambio de técnico, ahí se ve su mano?
- Fui a ver a Boca. Me acuerdo que dije que Ecuador estaba dos goles abajo de Argentina. Pero en la cancha yo no veo grandes cambios del equipo de Tabárez al equipo de Bianchi. Pero se gana y uno se pone contento, todo el mundo está contento; el que habla mal de Boca es un pelotudo... Y bueno, algunos pelotudos todavía quedamos...

- ¿Está lejos Boca de ser el que fue en el 99 o en el 2000?
- Yo lo veo lejos. Muy lejos porque aquel equipo también recorrió un camino jodido y éste tiene una cuesta arriba muy jodida, hay muchos pibes. Pero Bianchi es así. Gracias a Dios lo tiene Boca. Pero viéndolo no tiene ninguna diferencia con Chicago o con Banfield, por ejemplo. Pero soy hincha de Boca y lo digo con el corazón. Hoy, Boca no es el Boca para pelear el campeonato.

- Mirá vos. He dicho...
- Qué quilombo se va armar con esto, ahhhhh (risas de Maradona)... No, pero escuchame, es lo que pienso. Lo único que falta es que a los 42 años no pueda decir lo que pienso.

- Te aguantaste tanto tiempo para hablar. Y nunca dijiste nada (más risas, esta vez hechas carcajadas y un abrazo entre Maradona y Goycochea)...
- (Más risas, esta vez de Maradona). Me mató el hijo de puta. Yo creo que Boca no es sólido, que el otro día con el equipo que trajo el Barcelona de Guayaquil le dejó tener la pelota. Me parece que un equipo argentino contra un equipo ecuatoriano por historia la tiene que tener el argentino.

- Está también la situación de Carlitos Tevez. El año pasado se le vino todo encima, le tiraron la responsabilidad de Riquelme...
- En la Argentina te llega todo rápido, Goyco, y Tevez lo sabía. El tema es que tenga gente al lado que lo sepa frenar. Porque si al pibe le das la 10 de Boca y le dicen vamos a Terremoto Bailable, de ahí vamos a ver a Goyco, de ahí vamos a... Llega un momento que se satura. Que lo vaya entendiendo Tevez, que vaya entendiendo la mentalidad argentina. Desde el punto de vista que estamos hablando nosotros. En Fuerte Apache no veía todo lo que ve hoy, y en el mundo éste que ve hoy todos quieren tener a Tevez. ¿Por qué? Porque es el 10 de Boca.

- Es más difícil eso que gambetear rivales...
- Si es la descarga de uno cuando juega los noventa minutos. Te desconectás de todo lo que estás puteando en la semana. ¿Por qué te crees que yo jugaba bien en Italia? Porque durante la semana me rompían los huevos.... (la carcajada no le deja terminar la frase). Pedía el alargue, no quería salir de la cancha.

- ¿Quién es el mejor jugador argentino?
- El Chelo Delgado, por ejemplo.

- ¿Y de los que están afuera?
- Aimar. Y Saviolita, pero está un escalón más abajo.

- ¿Creés que lo de Riquelme en España tiene que ver sólo con el técnico o es un proceso de adaptación?
- Pasa por Riquelme. Primero y principal pasa por el jugador. Pasa por tener bien claro lo que quiso el Barcelona. Compró a Riquelme y le da bola a Van Gaal. Que Van Gaal salga a la cancha, vamos a ser claritos. Porque si compra un jugador de veinte millones de dólares y después lo tienen en la casa del presidente no sirve para nada. Con cualquier técnico, se llama como se llame, Riquelme tiene que jugar y tiene que jugar. Si no, no sería Riquelme. Depende de él que... No que le diga al técnico ponéme. Pero que demuestre lo que es y se acaban todas las dudas.

- Hay una frase tuya que me quedó grabada en tu partido homenaje. Y es que siempre dijiste que era tu homenaje y no tu despedida.
- Sí, sí. Yo creo que no hay despedidas, como dije siempre que el número 1 lo tiene que demostrar cada domingo y el número 1 lo elegirán después, cuando dejaste de jugar. Porque cada domingo si jugaba bien era Gullit, otro domingo yo, y si jugaba bien otro jugador era otro. Por eso digo que para los jugadores, para los que nos divertimos jugando al fútbol, no existen las despedidas. Existe un reconocimiento, homenaje de la gente o de algún dirigente que se acuerda. A mí no me gusta la palabra despedida. Yo me acuerdo de las despedidas cuando me iba a Europa; eran tremendas. Con mi mamá, con mis amigos, con todos. A mí me prepararon prácticamente los que nunca jugaron al fútbol o los opinólogos que decían: "Uh, qué le va a pasar a Maradona". Mirá, yo digo que cuando se termina el fútbol vos te vas dando cuenta por la edad, porque te van dejando de lado, porque vienen pibes que corren más que vos. Ya no se fijan en los caños que tirás, nada, ya el centro que tirás lo tira cualquiera. Y es así, son las reglas del juego, y me di cuenta enseguida. Que no quería más yo, y me fui preparando, me fui haciendo a la idea, y llegó. Aparte yo disfruté mucho como jugador de fútbol. A mí me infiltraban y jugaba, me dolía la espalda y jugaba, me dolían los huevos y jugaba. Porque sabía que iba a tener este descanso. Este descanso de no ir a una concentración, de no estar pensando en el partido de mañana. Yo extraño. Extraño el hecho de divertir a la gente o divertirme yo con la pelota. No me divierto viendo fútbol, realmente. Me dan ganas de estar adentro de la cancha. La edad no me lo permite.

- ¿No te entusiasma ningún equipo en el mundo? ¿Alguna liga?
- No, España no me divierte. Porque quizás a los jugadores que tiene el Real Madrid no se les ve una jugada preparada, no se ve la mano del técnico. Del Bosque es un gran tipo, pero como técnico, bueno... No necesita ser técnico porque tiene monstruos, pero también me gustaría que tuviera una jugada preparada, que se vea la mano del técnico. Y no se ve. El equipo que me gusta es el Arsenal, por ejemplo.

- ¿Te sorprendió la renovación de Bielsa? Que Grondona le haya dado la Selección a Bielsa otra vez, porque me parece que la última decisión la tuvo él.
- Siempre la tuvo él. Escuchame, hay elecciones en la AFA y se presenta uno, Grondona. Gana Grondona, quién va a ganar. Me sorprendió más porque hablamos de este país. No me sorprendería que le renovaran en Albania al técnico que no fue ni a la eliminatoria. Porque no te perdonan y porque te comen. Yo digo, mirá si hubiese sido yo que perdiese el Mundial de técnico, y no puedo ir a ver a mi vieja. Pero creo que, salvo Bianchi, no había un técnico como para agarrar la Selección. Por méritos, ¿no? Porque creo que cambiar cosas no iba a cambiar Bianchi, pero me sorprendió. Darle otra oportunidad (a Bielsa) es como darle otra ficha de metegol, y bueno ojalá que le vaya fenómeno.

- Que aprenda de la experiencia...
- Con esto no quiero decir que no me guste Bielsa o me guste. Me gusta por lo que hizo con el grupo, pero tiene una cuenta pendiente con todos los argentinos. Ojalá que lo sepan digerir, y aparte que hagan tesoro de las cagadas que hicieron. Porque nosotros en el 82 hicimos unas cagadas infernales y en el 86 salimos campeones. Pero porque esperábamos la revancha. Mi vieja quería que sea el técnico de los juveniles; mis hijas, que yo fuera el técnico de Boca, y yo quería hacer un montón de cosas en mi país, y se me bajó la persiana. Los dirigentes, ya llámense de Boca, no de River porque... Pero de Boca, o de San Lorenzo. No sé, yo hice lo que hice, me divertí mucho para la gente, pero decidí esto porque sé que no le van a dar un cambio o no va a mejorar el fútbol por gente que se viene a meter desde ser industrial o por el hecho de salir en una foto.

- Industrial me sonó medio para Macri.
- No, Macri... Escuchame, si yo tuviera un viejo con plata le digo, "Papá, comprame el Manchester"... Acá pasa por Macri y otras yerbas. Todos estamos en la misma. Yo me tiro así (un gesto como dejando pasar algo) para quedarme de costado. Porque si Macri es presidente de Boca para ser político después. Entonces nadie hace nada por nada. Ya está todo programado.