Diego
Maradona
padece
un
broncoespasmo
y
es
tratado
con
antibióticos
y
nebulizaciones
en
la
clínica
de
Parque
Leloir,
donde
se
encuentra
internado
desde
el
9
de
mayo.
No
hubo
buenas
noticias,
además,
en
torno
a
su
situación
afectiva,
ya
que
no
se
autorizó
ampliar
la
lista
de
visitantes
-sólo
ingresan
los
familiares
más
cercanos-
a
la
clínica.
Y
ayer
fue
internado
su
padre,
don
Diego,
a
raíz
de
una
descompensación
general
(no
está
grave)
en
el
Instituto
Sagrado
Corazón.
Maradona
vio
ayer
el
partido
de
Boca
y
S»ao
Caetano
por
la
Copa
y
por
la
mañana
jugó
a
los
naipes
con
otros
pacientes.
Su
médico
personal,
Alfredo
Cahe
señaló
que
Diego
"se
está
adaptando
al
tratamiento
y
es
la
primera
vez
en
la
vida
que
esto
pasa".
Recordó
que
Maradona
"en
muchas
etapas
aceptó
distintas
terapias,
pero
nunca
con
esta
rigidez"
y
agregó
que
"Diego
está
entrando
en
una
variante
bastante
interesante.
Pasó
del
todo
no,
a
aceptar
un
poco
la
situación.
Si
bien
no
está
del
todo
convencido
sobre
el
tratamiento,
está
colaborando",
expresó
el
médico,
quien
también
dijo
que
se
evalúa
la
posibilidad
de
continuar
su
cura
en
otra
clínica
del
exterior.