Una
gran
sorpresa
tuvieron
todos
aquellos
que,
bien
temprano,
estuvieron
ayer
Domingo
en
La
Bombonera.
Porque
a
las
dos
y
cuarto
de
la
tarde
apareció
Diego
Armando
Maradona
para
presenciar
el
encuentro
que,
un
par
de
horas
después,
disputaron
Boca
y
Racing,
por
la
cuarta
fecha
del
Torneo
Apertura.
Diego
llegó
en
un
automóvil
acompañado
por
algunos
familiares
y
allegados.
Cuando
entró
al
estadio,
se
encontró
con
un
pedido
muy
especial
de
los
dirigentes:
entrar
a
la
cancha
para
participar
de
un
homenaje
a
Carlos
Tevez,
de
destacada
labor
en
la
selección
de
fútbol
argentina
que
ganara
el
oro
en
los
juegos
olímpicos
de
Atenas.
El
momento
más
emotivo
de
la
tarde
se
vio
minutos
antes
de
las
cuatro
de
la
tarde,
cuando
La
Bombonera
ya
estaba
repleta.
Por
el
túnel
apareció
Diego
y
se
encontró
ni
más
ni
menos
que
con
Tevez.
Todos
los
periodistas
querían
escuchar
la
voz
de
Diego,
pero
no
pudieron
tenerla
por
una
orden
que
maneja
la
causa
de
su
internación.
Desde
los
cuatro
costados
bajó
con
fuerza
el
"Diego,
Diego..."
Saludó,
se
abrazó
una
y
mil
veces
a
Carlitos
Tevez,
a
quien
Boca
le
entregó
una
plaqueta
por
su
enorme
actuación
en
Atenas.
Maradona
también
recibió
una
plaqueta
del
club
y
dos
camisetas
para
su
museo
personal.
Una
de
la
selección
argentina
y
otra
de
Boca,
ambas
de
Tevez.