En
la quinta fecha de las eliminatorias para
el mundial de Alemania 2006, la selección
argentina recibió en el estadio
de River Plate a su par de Ecuador.
Con varios nombres nuevos, y otros no
tanto, el equipo de Bielsa logró
imponerse por un tanto contra cero, gracias
a una buena jugada individual de Hernán
Crespo. El delantero la había tocado
muy poco, hasta que a los 15 minutos del
segundo tiempo, recibió de D'Alessandro
y no perdonó.
Al
principio jugaron juntos Aimar y D'Alessandro.
En la segunda etapa ingresó también
Tevez y luego Riquelme reemplazó
al Cai.
La Selección, tras su quinto partido,
al menos hasta que mañana juegue
Paraguay, pasa a liderar las Eliminatorias
Sudamericanas con 11 unidades.
El Monumental tuvo un buen marco, aunque
los 40.000 hinchas no se fueron conformes.
Diego Maradona llegó a la cancha
apenas empezado el partido se instaló
en uno de los palcos, acompañado
por su hija Gianinna y su nuevo representante,
Oldemar Laborda.
El equipo de Marcelo Bielsa no brilló
pero le aclanzó para ganarle al
equipo ecuatoriano que dirige Bolillo
Gómez.
Al finalizar el encuentro, Maradona declaró
sobre Bielsa: "Es un tipo respetable
porque tiene convicciones. Pero no creo
que pueda ganar tan fácil las Eliminatorias
como las anteriores. La Selección
debe demostrar si es la más ofensiva
de la historia. Hay que callarse y apoyar
a Bielsa".
Julio Grondona, el presidente de la AFA,
abrió la polémica, sosteniendo
que el público argentino "tiene
demasiadas exigencias, y espera un fútbol
del año 40 que no se puede volver
a ver jamás. El rival no es el
mismo de hace sesenta años porque
el fútbol tampoco lo es. En esa
época, a Ecuador le metíamos
11 goles, ya que recién hacían
sus primeros palotes", dijo.
Acerca
de la escasa convocatoria para el partido
de hoy, Grondona encontró una explicación
en que "no hay un ídolo deseado
para ver en la cancha, como Maradona o
Kempes, que ellos solos llevaban pasiones.
Hoy es distinto: Argentina está
formando un equipo donde trata de hacer
lo mejor para llegar a un resultado positivo,
y si tenemos la suerte de que alguno de
los jugadores desnivele, mejor",
opinó.
El
próximo partido de la Argentina
será ante Brasil.