EL CUMPLE DEL 10.
"Quiero agradecerles a todos por haber venido. Me hace muy feliz estár con todos ustedes el día de mi cumpleaños. Esta fiesta paga todas las lágrimas que derramamos con Guillermo cuando estábamos en Cuba solos. Gracias a todos por venir".

Eran las 23.30 de la noche cuando Diego ingresó al enorme salón de Tehatron ubicado en la zona de Retiro, abierto especialmente para festejar su cumpleaños. Diego llegó con Claudia y sus hijas Dalma y Giannina. De fondo sonaba más que un tema musical, algo que se ha transformado ya en un himno, la canción de Rodrigo "La Mano de Dios". Diego vestía un pantalón negro, camisa y saco gris.

Se fue abrazando uno con uno con los 450 invitados que había en el lugar. En las mesas más cercanas, todas cubiertas con manteles blanco y pequeñas velas, estaba su familia: Don Diego , Doña Tota, sus hermanas y el Turco, su hermano.

Entre la gran cantidad de invitados se encontraban: el ex presidente Carlos Menem, Armando Gostanían, Alberto Kohan, Carlos Calvo, Ramiro Agulla, las chicas del hockey, los chicos del voley, el Turco Asad, Fernando Pandolfi, Daniel Tilger, Juanse de los Ratones Paranoicos, el Zorrito Von Quintero.

Después de la cena comenzó a sonar la música. En el salón se había armado un escenario con dos grandes pantallas a los costados donde se pasaron infinidad de videos de Diego. El primer grupo que subió al escenario fueron Los Piojos, a la 1.30 Ciro Pertusi le agradeció a Diego la invitación e hizo bailar a todos al ritmo se su rockanrol. "Este tema lo escribí cuando a Diego lo dejaron afuera del Mundial" dijo Ciro y comenzó a sonar Maradó. Los invitados revoleabana sus servilletas al compás de la música. Diego se acercó hasta el escenario junto con Claudia, y se abrazó con toda la banda.

Cuando el 10 intentaba sentarse en su mesa llegó la otra sorpresa. Luciano Pereyra apareció cantando "Ya no puedo vivir sin tí...". Diego se abrazó con Claudia y entonó algunas estrofas. La fiesta siguió con La Mosca y todo su ritmo, Diego nuevamente volvió a cantar pero poniendole su toque de hincha "yo te quiero dar, algo de corazón y vamos a festejar, de la Boca hasta Japón...".

Los invitados no paraban de bailar cuando llegó el turno de Tambó- Tambó. Antes, Diego volvió a tomar la palabra "esto es para todos los fashion que no le gustaba la cumbia y ahora no paran de bailar. Muchachos gracias por el tema que le hicieron a mi amigo Rodrigo".

Llegó el cotillón y las serpentinas para acompañar a Tambó-Tambó. Cuando paró la música, llegó el momento de soplar las velitas. Una gran torta con cuatro velas gigantes y la palabra de Diego para la despedida. "Este a sido un año muy especial para mí. Estoy muy feliz de haber llegado a los cuarenta. Quiero agradecerles a todos. A todos. Pero especialmete a mi familia, a Claudia y a mis dos ángeles, Dalma y Giannina. Las amo. Las amo con todo mi corazón . Ellas se han tenido que bancar que su padre no esté en su casa por mucho tiempo y cada vez que vengo me demuestran que me quieren más y más. Amores, lo único que quiero que sepan es una cosa: por más que su padre se mande mil cagadas, siempre van a llevar mi sangre, y eso me llena de orgullo. Las amo"

Nosotros también, Diego.