La prueba para el seleccionado argentino integrado por futbolistas del ámbito local ante Panamá, arrpjó un 3 a 1 a favor. Para algunos, el resultado es anecdótico, pero cabe preguntarse qué hubiese ocurrido ante un eventual empate o, ni hablar, de una derrota.
Pero lo más importante fueron las conclusiones, colectivas e individuales, para los próximos pasos en las eliminatorias, en esta etapa que ubicó al conjunto argentino otra vez, después de mucho tiempo, frente a la calidez del público del interior. Algo en lo que mucho tuvo que ver la gestión del propio Diego Maradona.
Santa Fe fue una fiesta. El estadio lució más completo de lo que se esperaba. Maradona fue el eje de la atención antes, durante y después del partido. Ya en el calentamiento se cantó "el que no salta es un inglés" y el mismo DT se elevó unos pocos centímetros del suelo. La emoción creció cuando por la pantalla se emitieron los goles de Maradona en 1986. Incluso, hasta los jugadores panameños se detuvieron para mirarlos.
Habrá que consignar, primero, que costó llegar a una conclusión categórica por el poco tiempo de trabajo con el nuevo esquema, que incluyó tres defensores, Caruzzo, Otamendi y Ferrero; dos volantes de contención, Bernardello y Rinaudo, y otros dos por los costados, Salvio y De Federico. Y, por último, Montenegro, que lució la cinta de capitán, como enlace, y los atacantes, Sand y Bergessio.
Es cierto, también, que la Argentina pasó sobresaltos por la agilidad de Panamá, que, más allá de alguna fragilidad, fue ordenado y se alejó de cualquier gesto de ingenuidad.
De Federico abrió el resultado con una estética definición, tras un buen enganche y un tiro al ángulo. Y, precisamente, en una desatención de De Federico nació la jugada que terminó con el empate de los panameños, en los pies de Barahona, de gran desempeño.
Pese a la igualdad, el equipo de Maradona siguió creciendo y con las corridas de Defederico consiguió ser un poco más que un rival que al contrario de la Selección, empezó a bajar su rendimiento. Fue el hombre de Huracán el que desequilibró por derecha y ganó un corner, que claramente no fue, y hasta se encargó de tirar el centro para el cabezazo goleador de Gonzalo Bergessio. A los 40, Argentina consiguió otra vez la ventaja para irse al descanso con un 2-1 más justo.
El segundo tiempo fue una etapa de cambios. El ingreso de Papa por De Federico acomodó las líneas. El equipo se movió con más soltura. Fuertes (ya es récord por ser el jugador de más edad que ha debutado en la selección nacional), en lugar de Sand, le dio más profundidad; Bichi estuvo cerca con un mano a mano y con un violento tiro libre que rechazó el arquero Penedo.
Y llegó el tercer gol. Montenegro habilitó a Bergessio, quien en gran definición bajó la pelota y definió cruzado, de zurda, ante la salida del arquero, otra vez a los 40 minutos. El delantero de San Lorenzo, se terminó de convertir en la figura del partido y Argentina ganó un partido con justicia y dejando una buena imagen en uno de los posibles escenarios para la Copa América de 2011.
También fueron auspiciosas las participaciones de Prediger, muy elogiado después por Maradona, Blanco y Zuculini. Las modificaciones incluyeron a los arqueros: Campestrini tuvo su oportunidad y, al igual que antes Pozo, estuvo atento.
"Todo lo de esta noche me sorprendió gratamente. Yo pensaba que era el único que sentía un amor tan inmenso por esta camiseta, pero hoy vi ojos maradonianos en mis jugadores, que me decían «quiero estar» y que después de eso realizaron una entrega espectacular. Como aparte de eso todos rindieron bien, me voy más que feliz", fue el resumen de Diego Maradona luego del éxito ante los panameños.
El DT, eufórico, dijo con orgullo que "así se defiende la casaca argentina", porque, según el entrenador, "una cosa es jugar en un club y otra muy distinta en la selección".
Cada vez que alguien le preguntaba por las futuras convocatorias para las eliminatorias respondió sistemáticamente a cada periodista: "Vas a tener que esperar la lista".
Dentro de la nómina de destacados, elogió especialmente a Sebastián Prediger. "Es el jugador a seguir", dijo, antes de restarle importancia a la presencia de Ruggeri en los vestuarios. "Le dije yo que pase a saludarme. Vino él y vino Pumpido. Nada más".
Conocido el elogio de Maradona, Prediger se entusiasmó. "Sólo tratamos de devolver la confianza que Diego pone en nosotros. Es un DT que no te presiona, por eso pudimos jugar sueltos. Y si me convocan para las eliminatorias, sería coronar una semana espectacular que me llevó a ponerme por primera vez esta camiseta", sentenció el N°5 de Colón.
Por su parte, Franco Zuculini expresó: "Lo que más contento me puso fue que más allá del triunfo, este equipo dejó todo y eso Diego sabe reconocerlo". Según Daniel Montenegro, la Argentina "controló la pelota y eso fue importante para llegar con poco trabajo", opinión que compartió con José Sand. "Panamá tiene más trabajo en conjunto que nosotros, pero supimos marcar la diferencia donde hay que marcarla: frente al arco rival", opinó Pepe.
El viernes, Maradona dará la lista para los partidos de Eliminatorias y habrá que esperar para ver si hay alguno de estos jugadores en esa convocatoria. Por rendimientos individuales, es probable que alguno tenga su chance.