Dos horas antes que llegue Maradona al Moscú, en el aeropuerto Demenovo eran cientos los medios que lo esperaban, pero una rápida salida del seleccionado argentino evitó contacto alguno.
Entonces, esos medios se perdieron poder tener una imagen, un retrato de Maradona porque el tráfico del aeropuerto al estadio del FC Moscú provocó que llegaran sin chances de nada.
Los integrantes del plantel argentino pudieron avanzar rápido gracias a la ayuda de la policía, que como podía abría un tránsito de esos que a más de uno le hizo recordar los famosos embotellamientos en Buenos Aires.
Por Maradona, la cancha donde se realizó este viernes el entrenamiento hubo más de cien medios de prensa de todo el mundo, porque llegaron periodistas de Argentina, Alemania, España, Italia, Inglaterra, más los rusos, entre otros.
Poco después de las 21 (hora local), Maradona ingresó a la cancha mientras sus dirigidos se cambiaban en los vestuarios.
En ese momento, unas 50 personas que lograron esquivar la estricta seguridad –estricta para la mayoría pero no para unos pocos- hicieron escuchar los primeros aplausos, con un Diego que lucía de buen humor pese a las más de cinco horas que duró el vuelo desde Madrid y la hora y media entre el aeropuerto y la cancha de FC Moscú.
Luego el técnico del seleccionado argentino volvió a entrar al vestuario, y volvió a salir a los diez minutos para dirigir la práctica.
Otra vez se pudo ver a un Maradona encendido, de buen humor, muy metido en su trabajo y no dejando ningún detalle librado al azar, ni el más mínimo.
Luego de una charla con los jugadores comenzó la práctica y fueron muchos los que se perdieron ver los goles del entrenamiento por seguir de cerca los movimientos del mejor futbolista de todos los tiempos.
Cuando finalizó la práctica los medios y la gente se comportaron en forma respetuosa y con un pulgar levantado Diego saludo a todos y se fue, mientras la ciudad de Moscú espera por poder volver a verlo nuevamente mañana.
En Argentina, se recibió la confirmación de FIFA de que el estadio de Rosario Central será la sede del clásico contra Brasil por una nueva fecha de Eliminatorias, que se disputará el 5 de septiembre a las 21.30 hs.
El máximo organismo del fútbol internacional ratificó así lo que ya era una decisión tomada por parte de la AFA. Y oficializó además al colombiano Oscar Ruiz como árbitro del encuentro. Abraham David González Torres y Humberto Clavijo Prieto serán los asistentes.
Con respecto al encuentro con Paraguay, por la fecha 17ª, se jugará el miércoles 9 en el Defensores del Chaco y será dirigido por el brasileño Salvio Espíndola Fagundez Filho.