Mercedes Sosa, una de las más grandes artistas populares argentinas, murió ayer a los 74 años. Una multitud pasó por el Congreso, donde velaron su cuerpo. No faltaron los políticos, los seguidores, los artistas. Y tampoco faltó Diego Maradona, quien se presentó en el Congreso poco antes de las 2 de la mañana para despedir a La Negra y saludar a sus familiares.
"Mercedes Sosa cantaba con una libertad que no la tiene nadie, ni en este país ni en el mundo. Fue la diosa de la libertad", aseguró el técnico de la Selección. "Ninguna otra mujer tiene ovarios como para cantar lo que cantaba ella", agregó. Diego concurrió acompañado por su hija mayor, Dalma, y su ex esposa, Claudia Villafañe.
Maradona permaneció varios minutos a la izquierda del féretro mirando a la artista, a la que acarició y besó en la frente tras murmurar algunas palabras. Luego de esa íntima despedida, Diego se abrazó con Fabián Matus, hijo de Mercedes. Diego contó que conoció a Mercedes Sosa en 1983, en España, cuando él jugaba para el Barcelona.
"Ella estaba fuera del país por todo lo que la había pasado desde tiempo atrás durante la Dictadura. Fue a cantar en 1983 a Barcelona y ahí hicimos amistad. Yo creo que murió una de las mejores del mundo, cantando no va a haber otra como ella. Murió la diosa de la libertad. Había hablado hace poco por teléfono con ella y a través del Dr. Cahe teníamos relación", recordó.
Y también reconoció que la relación que tejió con la cantante fue "siempre de buena leche, prácticamente de madre". Y siguió: "Cuando me veía mal decía: 'Dieguito, cuidate'. Cuando me veía bien, 'qué bien estás'". En el final, su reflexión: "Ha cantado con todos por ser lo que era, por ser buena, y nadie se le podía negar, porque era la mejor y sigue siendo la mejor".
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